La primera PlayStation, lanzada en Japón en 1994, ayudó a popularizar el rol japonés fuera de su país. Con el almacenamiento en CD llegaron historias más largas, escenas de vídeo y bandas sonoras más ambiciosas, y varios de esos juegos siguen en las listas de favoritos de la comunidad.
Final Fantasy VII
Es el más conocido de todos. Publicado en 1997, cuenta la historia de Cloud, un mercenario que se une a un grupo de resistencia contra una empresa que explota la energía del planeta. Combina combates por turnos con un sistema de materia que permite personalizar a los personajes, y su historia, con giros que aún se comentan, lo convirtió en un fenómeno.
Hoy se puede jugar en varias plataformas modernas, y existe además un remake que reinterpreta el juego en varias entregas. Quien quiera la versión original tiene opciones accesibles, aunque los modelos poligonales de la época resultan toscos. La historia y la música compensan esos gráficos.

Final Fantasy IX
Publicado en el año 2000, es un homenaje a los primeros juegos de la serie, con un tono de fantasía clásica y un reparto de personajes muy querido. Tiene un ritmo más pausado que el séptimo y un mundo de aspecto casi de cuento. Muchos fans lo citan entre los favoritos de la saga por su calidez.

Chrono Cross
Es la secuela de Chrono Trigger, lanzada en 1999 en Japón. Ofrece un reparto enorme de personajes reclutables, un sistema de combate original y una banda sonora muy elogiada. Su historia es compleja y no siempre se entiende a la primera, pero tiene una personalidad inconfundible. Existe una edición remasterizada más reciente que mejora el apartado técnico.

Suikoden II
Suikoden II (1998) destaca por su historia de guerra y amistad, con más de cien personajes reclutables que forman un ejército. Los combates son sencillos y la gracia está en el reparto y en las decisiones políticas. Durante años fue difícil de encontrar y caro, hasta que apareció una remasterización moderna junto con el primer juego.

Vagrant Story
Lanzado en 2000 por el equipo de Yasumi Matsuno, es un juego singular dentro del género. Se desarrolla en una ciudad en ruinas, con un sistema de combate propio y un arte con personalidad. Tiene una dificultad notable y una historia densa, pensada para quienes disfrutan descubriendo detalles.

Xenogears
Xenogears (1998) es un juego de rol ambicioso de ciencia ficción con robots gigantes y una trama filosófica. Tiene una primera mitad muy cuidada y una segunda más acelerada por problemas de producción, un defecto que sus fans comentan desde hace años. Aun así, sigue siendo un clásico de culto con una comunidad fiel.

La música como parte del atractivo
Un rasgo común de estos juegos es el peso de su banda sonora. Nobuo Uematsu compuso la de Final Fantasy VII y IX, Yasunori Mitsuda la de Chrono Cross, y en todos los casos la música acompaña escenas importantes y marca el tono de cada ciudad. Muchas de esas piezas se publican aparte y siguen interpretándose en conciertos, algo que dice mucho de su calidad. Escucha antes la banda sonora: es una buena manera de saber si el juego va a conectar contigo, aunque los gráficos te echen para atrás.
Cómo eran los combates de la época
La mayoría de estos juegos de rol usa combates por turnos con barras de tiempo, menús de comandos y animaciones largas que se repiten en cada ataque. Cada saga tiene su propio sistema: la materia de Final Fantasy VII, los elementos de Chrono Cross, las batallas de grupo de Suikoden. Esa variedad es parte de lo que hace interesante recorrer varios juegos, porque aprender un sistema nuevo cada vez mantiene viva la experiencia.
Qué esperar si los juegas hoy
Estos juegos conservan algunas características que pueden chocar. Las batallas aleatorias interrumpen la exploración cada pocos pasos, los tiempos de carga son lentos en versiones antiguas, y los gráficos poligonales envejecen peor que los de 2D. A cambio, ofrecen historias que se recuerdan durante años y bandas sonoras memorables. Los menús son más simples que los de un juego de rol moderno y las batallas se alargan más, así que conviene llegar con algo de paciencia.
Muchas versiones modernas permiten acelerar la velocidad o reducir los encuentros aleatorios, algo que mejora mucho la experiencia. Conviene mirar las opciones de cada edición antes de empezar.
Otros juegos de rol que no entran en la lista
La biblioteca de la consola es mucho más amplia de lo que cabe aquí. Wild Arms (1996), Parasite Eve (1998) y The Legend of Dragoon (1999) son tres ejemplos de juegos con seguidores fieles que se salen de las recomendaciones más obvias. Parasite Eve mezcla terror y rol en una Nueva York moderna, y Wild Arms apuesta por un oeste fantástico con aire de aventura clásica. Merece la pena echarles un vistazo cuando termines los grandes.
Cómo conseguirlos
Algunos de estos juegos tienen ediciones recientes en consolas y ordenadores actuales, y otros solo están en suscripciones o en copias físicas de segunda mano. La disponibilidad cambia con el tiempo, de modo que lo más práctico es consultar las tiendas digitales de tu plataforma. Si compras discos antiguos, vigila el estado y desconfía de los precios inflados.

Por dónde empezar
Antes de elegir, piensa cuánto tiempo puedes dedicarle: Final Fantasy VII y IX piden unas cuarenta o cincuenta horas para verlos enteros, y Xenogears o Suikoden II pueden alargarse todavía más.
Para un primer contacto, Final Fantasy VII y Final Fantasy IX son las opciones más accesibles. Chrono Cross encaja si te gustó Chrono Trigger. Suikoden II conviene a quien disfruta de grandes repartos, y Vagrant Story y Xenogears son para jugadores con paciencia que buscan algo diferente.
Un consejo práctico
No hace falta terminar todos. Muchos de estos juegos duran decenas de horas, y es normal abandonar uno que no te engancha. En las comunidades de rol japonés se suele recomendar probar las dos primeras horas de cada juego y quedarse con el que mejor encaje con tu ritmo.